Bendigan todos los objetos.

Nuestra Señora a Cindy Cain, San Diego California 1990:

Protéjanse con todo lo que es sagrado: medallas, escapularios, objetos benditos, reliquias religiosas.Coloque velas benditas en sus hogares. Coloquen la Cruz de mi Hijo en todas partes y nunca estén sin ella.

Lleven objetos bendecidos con ustedes. Bendigan sus hogares. Marquen sus habitaciones con un crucifijo bendito y tengan muchas velas benditas guardadas. Aquellos que se han dedicado y consagrado al Corazón de mi Hijo y a mi Corazón Inmaculado, no sufrirán el daño de los demonios del infierno, ni morirán de miedo.

 


 

Nuestro Señor a su "Pequeña Alma", España 2001:

Lo mejor sería tener un rinconcito en la parte de la casa donde mejor creáis, con un pequeño altar y las estampas o imágenes de vuestra devoción... todo simple y sencillo... donde podás refugiaros y tener paz y oración...

 


 

Nuestra Señora a varios, Medjugorje Yugoslavia 1981:

Queridos hijos, hoy los invito a poner en sus casas más objetos benditos y que cada uno lleve consigo alguno de ellos. Hagan que sean bendecidos los objetos. Así satanás les tentará menos, porque tendrán una armadura contra él. Vuelvan a la costumbre de usar agua bendita.

 


 

La Santísima Virgen a Marie Julie Jahenny, Francia 15 de abril 1900:

Tened siempre a mano vuestros objetos protectores: vuestras velas bendecidas, vuestras medallas, vuestras estampas y objetos sagrados de donde fluyen todas las gracias (...). Hijitos míos: es la fe, es la confianza la más preciada de todas las oraciones y por la que más se obtiene.

 


 

Nuestro Señor a Raymond Shaw, Georgia USA 1990:

Mis amados hijos, les digo de nuevo, recen como nunca antes. Conviértanse en plegarias vivas, tengan sus escapularios en sus manos si es posible, y siempre  tengan el nombre de Jesús, María y José en sus labios. Protéjanse con los objetos sagrados y benditos, bendiganse con agua bendita a menudo, ya que ésta aleja a satanás. Bendigan sus cosas y a sus seres queridos. Mantengan objetos benditos en sus casas y en sus trabajos; lleven objetos benditos sobre ustedes, Hijo, que mis hijos no tengan miedo de usar objetos religiosos. Solo pídanle al Espíritu Santo que les quite el temor y la vergüenza de usarlos. Les ofrezco los sacramentos para que los usen con amor, y la oración como un constante recordatorio del amor de Dios por ustedes, y del amor del Dios y Señor Vuestro.  

 


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